Bucarest

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GUÍA DE RUMANÍA: BUCAREST, TRANSILVANIA, BRASOV Y SINAÍ. 4 DÍAS POR EXCELENCIA POR EL HERMOSO PAÍS DE DRÁCULA.



El pasado mes de marzo nos fuimos 4 días a visitar el maravilloso país rumano. Sin duda he venido enamorada del norte, de sus castillos, de los paisajes y de lo agradable que es la gente. Sin duda lo que más destaco es el coste del viaje. Cogimos una oferta con la compañía de bajo coste Ryanair por 40€ ida y vuelta. Y una vez allí me sorprendió aún más lo barato que es el país. ¡Claro está! los precios son acordes a los salarios de allí, por lo que lo hace beneficioso para el viajero.

El turismo no ha llegado de forma masiva al país, pero poco a poco con el abaratamiento de los precios de los vuelos, la publicidad de sus historias sangrientas y vampíricas y la buena publicidad que hacen sus habitantes del país por el resto de Europa donde han emigrado lo están haciendo poco a poco muy atractivo.

Evidentemente en 4 días tuvimos que reducir mucho y seleccionamos lo más importante, característico y famoso, pero si dispones de mayor número de días podrás aumentar tu ruta por lugares poco frecuentados como por ejemplo: monasterios pintados de Bucovina, mina de sal Turda, Constanza o la ciudad de Orsova.




Breve contexto histórico

Bucarest es la capital de Rumanía y la ciudad más poblada del país. Su origen data de tiempo del paleolítico y la han ido conquistando desde la época romana (de ahí su gran similitud y afluencias), pero hasta el siglo XIX no se consolidó como capital del país.
Aunque la primera mención de la ciudad de Bucarest data del siglo XIV, por parte del rey Mircea el Viejo, el cuál construyó una fortaleza, que años más tarde Vlad Tepes, conocido como El Emperador o el hijo del diablo ocupó. Vlad fue el príncipe de Valaquia en el siglo XV y el cuál gobernó el país con mano dura. Las leyendas que circulan sobre él son varias, algunas de ellas le denominan drácula, por ser un personaje místico y sangriento en sus castigos. De ahí se inspiraron numerosos escritores como Bram Stoker para escribir su famosa obra de Drácula.

Nicolae Ceausescu, es otro personaje muy importante en la historia de la capital del país. Fue un político comunista y posteriormente se convirtió en el presidente de Rumanía. Su segunda época como presidente se caracterizó como brutal y cada vez más represiva hasta que llevó el país a la ruina. Amante de París, quería asemejar su capital con la capital francesa, haciéndola aún más grande. Si París tenía la calle "Champs leyeses", él construyó una avenida de Bucarest mucho más grande (tanto como de ancho como de largo). Además hizo construir el parlamento más grande del mundo (aún no terminado) y por el cuál arruinó la ciudad.

¿Cómo llegar? Aeropuerto de Bucarest

Su aeropuerto internacional llamado Otopeni, se encuentra a escasos 20 km del centro de la ciudad. En él vuelan numerosas compañías tanto de bajo coste como charters.
El tamaño de su aeropuerto es pequeño aunque dentro encontraréis algunas tiendas de souvenirs, duty free y restaurantes.



Para llegar al centro es muy sencillo ya que disponéis de varios tipos de transporte (a vuestra elección).

Los autobuses

Es la forma más económica para llegar al centro. Encontraréis dos lineas 780 Y 783. Según sales de la terminal los encontraréis en la parte baja de la salida central (bajar escaleras. Está bien indicado).
Antes de subir al autobús deberéis comprar los billetes. Tenéis unas taquillas y unas máquinas electrónicas, pero en la taquilla te informan donde se coge y a que hora pasa el siguiente.
El precio del billete ida y vuelta por persona son 8 lei.
El autobús 783 circula 24 horas, siendo plaza Unirii (El Centro de la ciudad) la última parada. Su duración son 30-40 min dependiendo del tráfico.

La línea 780 conecta con la estación Gara du Nord y circula entre las 5:20 y las 11 de la noche cada media hora aproximadamente. El precio del billete también son 8 lei ida y vuelta.

Tren

Para llegar al centro de la ciudad también puedes coger el sistema ferroviario pero es un tanto complicado ya que primero tendrás que coger un shuttle a la salida del aeropuerto que conecta con la estación de trenes. El bus dura 10 minutos. La línea de tren que conecta con Gare du Nord dura aproximadamente 1 hora y el último sale a las 20:50. El precio del billete son unos 8 lei también (e incluye el shuttle y el tren solo ida).

Taxi

A veces la opción más cómoda pero más cara de todas. Suelen tardar unos 30 minutos al centro pero el precio puede variar dependiendo de lo que el señor taxita te quiera cobrar (puedes regatear). Lo suyo es que lo escojas en las máquinas que hay a la salida del aeropuerto. El precio del trayecto irá dependiendo de los km y de la comida del taxi elegido en las máquinas. Nunca subáis a un taxi si haber pasado por la máquina, ya que os dará un tíquet con vuestra reserva y no podrá cobraros mas ni engañaros. Os podrá costar alrededor de 25 euros.
Para nosotros fue algo un poco complicado de entender. Así que como teníamos la aplicación de UBER y acceso a internet, reservamos uno. Para los que no conozcan la app, se trata de un servicio de taxis (empresa privada de transporte de viajeros). Tu te registras y metes tu tarjeta de crédito (la cual realizarás el previo pago de la carrera). Tienes que seleccionar la ubicación actual y el destino y te saldrán varias opciones (dependiendo de la comodidad del taxi también). A nosotros nos costó en euros 10 euros el trayecto (un poco más caro por tarifa de nocturnidad). Pero para nosotros bien barato, cómodo y directo, porque llegamos a las 11 de la noche.

Alojamientos

La capital es muy cosmopolita y muy actual por lo que encontraréis numerosa oferta de hoteles desde pensiones baratas a hoteles de lujo en el centro ¡Eso sí! hoteles muy baratos.
La verdad es que ya que nos estaba costando el viaje muy barato y pretendíamos recorrernos todos los rincones que nos diera tiempo en los 4 días, aprovechamos para coger un hotel cómodo para el descanso, céntrico y a la vez económico (aunque la ciudad ya lo es de por sí). Elegimos el ibis que está en frente del parlamento europeo. Genial ubicación y por lo general excelente el hotel por 35€ la noche dos personas.
Por ese precio medio habíamos mirado otros hoteles pero los comentarios no nos suscitaban mucha confianza, ya que o había bichos por la habitación o estaban sucias, así que elegimos una cadena de hoteles conocida ya que sabíamos que iba a ser una elección segura.

Metro

El metro conecta todos los puntos de la ciudad. Es maravilloso y además absolutamente barato. ¿Qué es caro en este país?. Pues el precio del billete son:
2 viajes "travel card" 5 lei
10 viajes "travel card" 20 lei
1 día "travel card" 8 lei
7 días "travel card" 25 lei
1 mes "travel card" 70 lei




Alquiler de coche

Evidentemente si quieres visitar ciudades fuera de Bucarest el transporte recomendado es alquilar un coche porque ahorrarás en tiempo y dinero.
Nosotros lo cogimos con la compañía Rentalcars. Una vez allí cogimos el seguro a todo riesgo por 12 euros más y sin dejar el depósito de 800 euros que nos pedían. Muy contentos porque cogimos un Ford fiesta (un coche normal y pequeño que nos permitía realizar nuestro viaje cómodos y sin que el coche gastara mucha gasolina). Todo el día conduciendo unos 700 u 800 km aproximados fueron algo más de medio depósito, así que no podemos pedir más.

Guía en 4 días: Día 1

Este día prácticamente no se puede computar porque llegamos a las 11 de la noche, después de casi 4 horas de avión, en los sitios tan reducidos de Ryanair y embarazada no me apetecía nada más que llegar al hotel, ducharme y descansar. ¡Eso sí! Y reponer fuerzas para los días siguientes.

Día 2

Nos levantamos sumamente pronto. 6 de la mañana, asombrosamente había amanecido (¡claro! estamos en el Este de Europa y se aprovecha mucho antes La Luz del día. Desayunamos y nos dirigimos al aeropuerto donde teníamos el alquiler del coche. Para ir al aeropuerto, fuimos en UBER y me costó mucho más barato que la noche anterior para ir al hotel. La tarifa al no ser nocturna osciló los 6€.
La razón por la que cogimos el coche de alquiler en el aeropuerto fue que en los horarios solicitados no me daba ninguna ubicación de oficina en el centro de la ciudad.
A la llegada al aeropuerto llamé a la empresa para que viniera el servicio de transporte gratuito que te lleva a la oficina de alquiler (ya que todas están algo retiradas).
Si no dispones de teléfono móvil con datos gratuitos en tu tarifa es mejor que cojas un GPS para facilitarte la conducción.

Primera parada dirección Bran, para ver el Castillo de Drácula. Situado a unos 174km, unas 2h 30 minutos. 
Las carreteras están bastante bien, pero hay que moderar la velocidad (allí lo máximo permitido son 100 km/h).
Cuando llegamos al castillo, aparcamos en una zona de aparcamientos en la calle y nos cobraron 2h 1 lei. (Si queréis pasar más tiempo podéis pagar otro lei pero teniendo en cuenta la cantidad de cosas que queríamos hacer no íbamos a desperdiciar el tiempo).
El precio de la entrada al castillo son 35 lei.
Os dejo la información de los horarios porque varía por días y por temporada:



Tenéis que tener en cuenta antes de llegar allí que el Castillo de Drácula, tal y como lo conocemos en la película no es.
Cuenta la leyenda que el príncipe Vlad Tepes, luchó con ferocidad contra el imperio Otomano de la manera más despiadada posible. Sabiendo que el imperio Otomano eran numerosos, fuertes y devastadores, el príncipe decidió luchar atacándoles con el miedo, por lo que trazó una sangrienta línea de estacas por todo su territorio. Con esto pretendía asesinar de forma brusca y sangrienta a sus adversarios. Esta trágica historia le encanto a Bran Stoker (como ya hemos mencionado en el breve contexto histórico) y decidió crear el personaje de el Conde Drácula, muy alejado a la realidad.









La segunda parada fue Rasnov. Esta parada no estaba estipulada en nuestro itinerario ya que no resulta un punto turístico famoso, pero por lo que vimos es de los más importantes de la región de Transilvania. Arriba de la colina se encuentra el castillo de Rasnov, creado para defenderse de los continuos avances turcos y tártaros por el oeste. En el interior del castillo vivían los campesinos, donde tenían sus casas y realizaban sus labores agrícolas y comerciales, pero así estaban a la defensa de los continuos ataques, y podían defender bien el territorio.



Nosotros no lo visitamos por dentro, pero os dejo el link de la página oficial para que os podáis documentar sobre precios, horarios e información turística:
http://www.rasnov-turism.ro

Continuamos nuestro viaje, y a tan solo unos 15 minutos en coche llegamos a la localidad de Brasov. Es uno de los sitios más conocidos y que la gente visita (supongo que por su cercanía con el Castillo de Bran). 



He de confesar que fue la ciudad que más me gustó de todas (mil veces más que Bucarest). Es pequeñita, hermosa y muy acogedora. Para llegar al centro de la ciudad pon en el GPS: Strada Mureșenilor y te llevará al casco histórico. Subiendo la calle hasta el final encontramos un pasquín muy barato 4h 6 lei, está al aire libre y está vigilado. (más barato imposible).
Al pasear por sus calles puede que te recuerde a alguna ciudad austriaca por el estilo de sus edificios y por estar situada bajo la ladera de una gran montaña. En ella podéis descubrir: 
Calle Muresenilor 




La plaza del ayuntamiento






La iglesia negra



Calle Republicii
Es la calle peatonal y más céntrica. En ella podrás encontrar todo tipo de tiendas y sitios para comer. Sale de la plaza del ayuntamiento.


Teleférico de Brasov.
En él podrás subir arriba de la colina y descubrirás las mejores vistas de la ciudad. No se tarad mucho y es fácil de encontrar. Tienes que pasar la plaza del ayuntamiento y seguir el cártel de Brasov. Allí encontrarás unas taquillas, saca el billete de ida o ida y vuelta. Tienes dos opciones coger el teleférico o subir andando pero tardarás al menos una 1hora. En el teleférico son 2 minutos, y el precio del billete ida y vuelta son 15 lei.



Después de comer (lo tendréis muy fácil porque hay numerosos sitios a lo largo de la calle de la republica y en la calle del parking. Todos los sitios tienen la carta/menú en la entrada del restaurante. Tienes desde comida rápida, a restaurantes italianos y de comida típica rumana).
Nos dirigimos a Siania, para ver el Castillo de Peles. Sin duda el más bonito de todos los que vi. Se construyó en la segunda mitad del siglo XIX, como residencia de verano del rey alemán Carlos I. Es digno de admirar y refleja sus influencias germanas. No hay que desperdiciar su interior, recargado de numerosas estatuas y frescos en sus paredes.
Si os gustan las curiosidades, el rey tenía una gran fijación con las maderas y las armas, por eso en su decoración y construcción se notaron sus admiraciones. En él podemos observar 40 tipos de maderas diferentes y en su interior, la armería cuenta con más de 4000 piezas procedentes de cualquier parte del mundo. Otra de sus curiosidades es que todas las chimeneas que recorren sus frías y gélidas salas o habitaciones son falsas, ya que no quería correr el riesgo de que se incendiara tan preciado castillo. El palacio (considerado para el rey) contaba con un sistema de calefacción central con radiadores.
Por estas razones en la actualidad, el castillo es un museo abierto al público. El horario es de 9:00-16:00. El precio de su entrada son 12 lei.




Cansados y derrotados después del madrugón y todo el día recorriendo el norte del país, volvimos a Bucarest para recargar las pilas para los dos días siguientes. 

Día 3

¡Hoy es un gran día! La mañana se volvió a levantar soleada y pudimos aprovechar muy bien el día para conocer la capital.
En primer lugar hicimos el Freetour Bucarest que tanto nos gusta hacer en cada ciudad que visitamos. (Para los que desconozcan este tipo de excursiones os pongo un poco en antecedentes), se trata de una serie de guías o tours gratuitos por la ciudad, de lengua española (aunque en la Bucarest no logré encontrar ninguno en español que fuera gratis, por lo que lo hicimos en inglés. Para los que tengáis algo de conocimiento de la lengua inglesa, hablan muy bien, claro y con vocabulario fácil. ¡Así que fue un acierto! Al finalizar la guía se les suele dar una propina para obsequiar lo bien que lo han hecho.
El tour nos recorrió prácticamente todo El Centro de la ciudad y nos situó en un marco histórico, social, económico y político desde tiempos remotos hasta la actualidad. No se hizo Nada pesado y sus anécdotas hicieron que conozcamos un poquito más la ciudad.

Os resumo un poco el recorrido realizado:

Primera parada. Desayuno en el Starbucks de la Plaza Unirii. Soy muy dada a buscar un montón de sitios chulos para desayunar, diferentes y originales, pero en Bucarest se lleva mucho las cafeterías americanas. No son baratas, como el resto de las cosas, ya que tienen el precio normal europeo. ¿Os cuento mi secreto? Justo unos puestos más adelante del Starbucks, había una pastelería típica rumana de venta al público para llevar. Nos cogimos los dulces en una bolsa y nos los tomamos con un rico chocolate caliente, sentaditos en uno de los locales del establecimiento americano de lo más clásico y elegante que he visto. 



Justo en frente, encontrarás cruzando el paso de cebra, la plaza Unirii. 


 Aquí empezó el tour, justo junto a la gran fuente que hay en El Centro del parque. En la parque posterior a la fuente y colindando a la carretera, podrás observar la avenida más grande, inmensa y asombrosa de la ciudad. Se llama Unirii Boulevard. Se trata de uno de los antojos de Nicolae para ensalzar la ciudad y superar a la bella París. Su propósito era que fuera mucho más que los Champs Elysees y su conclusión fue, una avenida sumamente desproporcionada para el tamaño y necesidades de la ciudad.
Si miramos hacia la derecha de la avenida veremos al final el Parlamento rumano. Durante el tour nos dieron bastantes datos sobre su construcción y nos contaron historias de lo más interesantes. Desde luego, de lo más sorprendentes, como por ejemplo, que se le denomina el palacio del pueblo. Debido a su construcción la gente de la ciudad empobreció y al no estar acabado se iban allí a pedir comida y asilo. Otro dato absolutamente ensordecedor es que bajo su conjunto hay túneles y laberintos que conectan con todos los puntos de la ciudad y con el aeropuerto, además de un búnker enorme.
Si cruzamos hacia el otro lado de la calle (en frente) nos cambiaremos de barrio y estaremos en Lipscani, uno de los barrios de clase social más acomodada.
El tour siguió justo en dirección opuesta del barrio. Justo una calle por detrás del Starbucks llegaremos a la iglesia de San Antón.


Si vamos hacia la izquierda, veremos la estatua de Vlad, justo en lo que era el foro o centro económico y político de la ciudad (aunque ahora solo quedan los restos en la excursión te explicarán muy bien porque se destruyó).



Una de las iglesias que visitamos durante su recorrido es la capilla y monasterio de Stravropoleos. Pequeñita pero preciosa, con mucho encanto.



Monumento de la humanidad, situado por las inmediaciones.


Biblioteca-libreria Carturesti Carusel. En la vía Lipscani. Es una de las librerías más bonitas y chulas que he visto. Su diseño neoclásico de tres alturas le dan amplitud y cuando entras te dan ganas de sentarte y leerte relajadamente todos sus libros. En el piso superior tienes una cafetería donde podrás tomarte un refresco o bebida caliente mientras lees algo interesante. Además aparte de libros, podrás comprar todo tipo de accesorios y papelería en su planta baja.


 Paseando por las calles nos topamos con esta gran basílica ortodoxa de estilo ruso. La entrada era gratuita así que entramos para contemplar sus frescos y su decoración exuberante, obviamente muy típica de las iglesias ortodoxas.


Parque Cismiglu. No es que tengáis que ir aposta, pero lo más seguro es que merodeando os topéis con él. En vez de ir por la acera atravesarlo por su interior y así podéis ver lo bonito y bien cuidado que tienen las zonas apadrinadas. Cuando llega la época de calor, la gente sale mucho a pasear y practicar deportes, además de pasear en barquitas.



Día 4

Último día en la ciudad. Nuestro vuelo como salía a última hora de la noche contábamos prácticamente hasta las 6 de la tarde para poder aprovechar y ver lo último que nos quedaba. Nos habían recomendado el museo Satului. Se trata de una zona apartada dentro del gran parque Herastrau (el cuál, justo en la salida del metro veréis el arco de triunfo rumano). El museo son 10 lei y son un conjunto de casas de aborígenes rumanos. Dependiendo de la situación geográfica del país tenían un tipo de casas u otras. Están realmente geniales y me gusto mucho.



Última parada... El parlamento. Anteriormente os he dado algunos tips sobre este gran monumento, por lo que ahora solo os voy a poner la información para que podáis saber los horarios y los precios de las visitas.




La moneda

Bueno la moneda todo un caos. Queríamos cambiar algo de dinero, porque nos aconsejaron que el resto lo cambiaremos allí ya que hacen un gran cambio. (A la salida del avión tienes sitios de cambio y en la plaza unirii también). Pero al llegar tan tarde no queríamos arriesgarnos. Los bancos normales no tienen la moneda rumana, ni el banco central. Me metí en google y encontré una casa de cambios a través del banco La Caixa (metro Sevilla en Madrid) y canjeamos 50 euros.
1 leu (singular) es más o menos 0,22 centimos de euro.
45 lei (plural) son aproximadamente 10 euros.


¿Dónde comer?

El apartado del post que más me gusta realizar. Me encanta localizar sitios geniales y estupendos, baratos y originales a mis lectores, por lo que siempre intento antes de irme de viaje, indagar por la web para luego probar y recomendar.

  • Desayunos y meriendas. Bueno a los lugareños les gusta los sitios de café americanos y os encontraréis por toda la capital sitios similares al Starbucks. También cabe destacar las tiendas delicatessen de productos artesanos (dulces y salados) de venta para llevar. ¡Sí como lo oís! tienen las pastelerías una ventanilla donde te atienden y no hay un espacio físico para poder sentarte y tomártelo. He he decir que su gastronomía "dulce" es exquisita. Soy fanática de los bollos, dulces, salados y todo lo que pueda engordar con un solo bocado. Son productos artesanos y deliciosos y suelen costar 1 lei hasta 5 lei.
  • The Urbanist. En la plaza Unirii, haciendo esquina con el Starbucks. Se trata de una tienda de ropa urbana de marcas variadas y en su interior tiene una cafetería de lo más sofisticada y elegante. Nos topamos con ella porque hacía algo de frío al caer la tarde y nos tomamos un delicioso chocolate caliente.


  • Calle Lipscani. Cambia de color cuando cae la noche y se convierte en una calle con ambiente. Tanto esa calle como en sus inmediaciones podrás encontrar pubs, restaurantes y zonas de salir con mucha marcha. Sin duda una de las calles más ambientadas de la ciudad. Incluso a la hora de comer puedes elegir entre los cientos de bares de comida rápida o nacional a buen precio.
  • Caru cu Bere. Otro sitio sin duda, muy turístico, pero que no podéis dejar de visitar. Normalmente es mas fácil encontrar mesa a primera hora del almuerzo que por la noche, aunque podéis dejar hecha una reserva. A nosotros la guía del Freetour no nos lo recomendó por ser un sitio de muchos turistas pero por otro lado, la gente si me había hecho una buena recomendación del sitio. Es un sitio elegante, clásico, muy antiguo y de dinero para los rumanos. Obviamente para nosotros supone el mismo precio que si cenamos en algún sitio conocido como Vips o Ginos, pero sin mirar la calidad. En él podrás encontrar la típica comida rumana. Los platos son grandes y con buena cantidad. Un plato cada persona, más postre por persona, más una jarra de limonada sin gas con menta, fueron 15 euros por cabeza. Mientras podíamos comer bajo el techo de una cervecería, la más antigua de la ciudad y con música clásica en directo. https://www.carucubere.ro








Comidas típicas

  • Ciorba. Es una sopa, la toman fría o caliente (depende de la temporada). Suele ser el plato típico de muchos lugares del este como Hungría, Rusia o Turquía (por si las habéis probado en otros lugares). Se cocina en diferentes modalidades, con carne, pescado, verduras...
  • Sarmale. Son los rollitos de la foto anterior, una hoja de col rellena de carne guisada típica rumana. Se suelen servir con una especialidad de puré de patatas (no está hecho de la misma manera del que estamos acostumbrados en España, pero está riquísimo).
  • Las toscanitas. Son estofados de carnes (pueden ser de pollo, de ternera, de oso...) y es como un guiso tipo menestra.
  • Carnes a la brasa o parrilla.


Consejos

Este es uno de mis apartados favoritos, ya que siempre que voy a un lugar intento encontrar los consejos y recomendaciones para no caer en las trampas de los turistas.

  • Una de ellas, ya la hemos mencionado anteriormente. No dejarse engañar por los taxistas. Al igual que en muchas otras ciudades están al acecho de los turistas y nos intentan engañar con los elevados costes. Fija un precio antes de subirte a ellos, asegúrate de que encienden el taxímetro o si lo preferís, usar UBER. Es rápido, fácil, barato y seguro para tu bolsillo.
  • Otro de los consejos es el alquiler de coches para visitar el resto de ciudades rumanas. Yo estuve divagando por la web durante muchas horas para ver que combinaciones teníamos de transporte público para visitar el resto de ciudades. Al contar con tan poco tiempo y querer hacer una jornada intensa visitando lo más importante en un día, lo más práctico es el coche. Además muchas veces las combinaciones de los trenes entre ciudades no se correspondían por lo que era imposible visitar las cosas.
  • La mayor parte de la población, sobre todo en la capital, hablan español. Me comentaron que les encanta ver películas y telenovelas españolas y así aprenden el idioma. Así que mucho mejor para comunicarse.

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